Firmar ilusiones

Pedía el secretario provincial del PSOE de Almería, Diego Asensio, que al alcalde, Luis Rogelio Rodríguez, se le viera más ilusionado con la firma que tiene lugar el viernes en relación al soterramiento de las vías férreas a su paso por la capital.
La respuesta del alcalde ha sido clara. Ha dicho que está ilusionado pero tiene los pies en el suelo y teme que esta obra se vaya a eternizar.
Pues tampoco lo entiendo. No entiendo que al alcalde le pueda ilusionar lo que firma el viernes.
Como diría Jack "el destripador", vamos por partes:
-Lo que se firma es la constitución de una empresa para financiar el proyecto. Sólo se firma eso.
-La firma llega después de que se retrasara uno o dos meses sobre la fecha prevista, y cuando el propio alcalde se entera por la prensa del día y la hora en que se llevará a efecto.
-El modelo de soterramiento no es el que quiere ni el alcalde, ni el PP ni ningún partido político ni ninguna organización social, que era -no lo olvidemos- un soterramiento "total".
-Los retrasos habidos hasta el momento, la falta de una cronología de trabajo a desarrollar tras la firma de la constitución de la empresa, y el aviso oficial de que si el tren llega antes de que se haga el soterramiento se construirá una estación provisional, hacen prever que esto va para algo más que muy largo.
-El Ayuntamiento de Almería es la única administración que tiene en el banco depositado lo que tiene que poner para esta obra, y ya le avisa el propio Asensio que tendrá que poner más, en tanto que Fomento se limita a pagar lo que cuesta llevar el tren al centro de la ciudad sea o no soterrado -ese no es su problema y no pondrá ni un euro para ello- y la Junta pondrá -dice- lo mismo que el Ayuntamiento. Pero es que el Ayuntamiento además tendrá que urbanizar toda la superficie.

En serio, no entiendo que ni con los pies en el suelo como el alcalde ni con la cabeza en las nubes como Asensio, la firma ilusione a algún almeriense.

Fraudulento y antisocial

278 euros cuesta un mes en una guardería pública de la Junta de Andalucía. Sí, 278 euros al mes. Y el comedor sale a precio de un Happy Meal del Mc Donald, y la hora de ludoteca, a más de lo que cuestan en cualquiera de las que hay en la ciudad.
Pero lo más curioso es que este año el Gobierno andaluz ha subido el precio de estos servicios respecto al curso anterior. Muy social no parece la medida ¿no?
Por si fuera poco, a la hora de obtener puntos para tener derecho a estos centros infantiles, no es sinónimo de apoyo institucional, ya que supone cero puntos. La cosa tiene su lógica, con más de un millón de parados, iban a ser demasiadas las familias a las que atender... así, que se tira por la calle de en medio y como el parado tiene un subsidio, pues que se quede con los críos y no busque trabajo, y si lo encuentra -que ya es raro, pero pasa- pues que no lo acepte, que está de niñero.
Lo mejor de todo es que en Almería, la Junta de Andalucía tiene menos de la mitad de las antes llamadas guarderías, y el resto son privadas -supuestamente concertadas- o de otras administraciones.
Es decir, la Junta de Andalucía se compromete a prestar un servicio para el que no tiene medios humanos ni materiales, y además a unos precios por encima de lo que cualquier familia podría pagar.
Se produce el contrasentido de que te dan más puntos para acceder si tienes trabajo y vives cerca del centro escolar, lo cual está muy bien, pero te los quitan si estás en paro, que es cuando más vas a necesitar subvenciones para la escolarización.
Así no es de extrañar que el 64% de los niños de Almería se queden sin plaza, vulnerando claramente el derecho a la igualdad, ya que no todos los niños almerienses tienen las mismas posibilidades educativas.
Lo sorprendente es que se cree un derecho -escolarización desde las 16 semanas- pero sólo se pongan medios para que lo disfrute la cuarta parte de los afectados (la mitad no tendrá plaza, y de la otra mitad, sólo la mitad irán a una de la Junta).
¿Que sobrarán plazas de las ofertadas? No cabe duda. Con más de 70.000 parados y la escasez -por tanto distancia desde la casa o centro de trabajo- de guarderías existente, es lógico.
Vamos, que a mi me ha pasado.

El partido del Gobierno

En el Estado español se superan con creces los cuatro millones seiscientos mil desempleados y hay más de un millón de hogares en los que ninguno de sus miembros tiene trabajo. En Andalucía se está por encima del millón largo de parados. Pero en este mundo al revés en el que estamos instalados, los sindicatos y el partido del Gobierno se manifiestan juntos, qué sintomático. Tan sintomático como el hecho de que las manifestaciones sean ridículas en cuanto a asistencia, hasta el extremo de que ni los convocantes son capaces de ponerse de acuerdo en una cifra común.
Resulta ser el partido del Gobierno el que propone que se retrase la edad de jubilación y se aumente el número de años para la media de cotización, y aunque los sindicatos piden no tocar este asunto, pues ahí van de la mano todos.
Algo similar ocurre con el mercado de trabajo, que el partido del Gobierno sostiene que hay que modificar y los sindicatos que no debe tocarse, pues sin problemas para ir juntos bajo la misma pancarta.
Además resulta curioso que el manifiesto del partido del Gobierno para este Primero de Mayo se reconoce la existencia de un déficit público que hay que corregir, mientras los sindicatos no entienden esto como preocupante y dicen que ese endeudamiento es el camino a... donde sea.
La verdad, ver en una manifestación que reclama soluciones a la crisis que estamos sufriendo, a parlamentarios, diputados y senadores, del partido del Gobierno intranquiliza. Lo que esperamos de ellos es que den soluciones y respuestas, no que se vistan de color rojo una vez al año para salir guapos en las fotos.
En días como estos, en los que les sube la bilirrubina, me acuerdo de Casas Viejas, del complot de Tablada...
Algunos, del PRI mexicano aprendieron no sólo aquello de que "el que se mueve no sale en la foto", también confían en poder mantenerse tanto tiempo en el poder como ellos siendo a la vez "revolucionarios" e "institucionales". Es como aquello de "gato blanco o gato negro da igual con tal de que... capte votos".