Los apaños de Zapatero

Es verdad lo que el propio Zapatero dice de sí mismo, que no improvisa, que se limita a adaptarse a las nuevas circunstancias. Eso es un contrasentido en sí mismo, y por eso, precisamente define tan bien a quien tenemos como presidente del Gobierno.
Las decisiones que adopta ante los acontecimientos devenidos por la crisis económica, él se limita a ir dando respuestas puntuales, es decir, a ir apagando fuegos mientras rebrotan otros, o dicho de otro modo, a intentar achicar con un cubo el agua que hunde un transatlántico.
Es por eso que negó la crisis hasta que no hubo ni un solo medio de comunicación lo negaba, y sólo lo admitió cuando lo comenzaron a reconocer dirigentes de su partido... pero a él se le notaba en la cara que no se lo creía... sencillamente no entendía los números.
Que sube el número de parados... no hay problema, hay dinero para pagarles... que se les acaba el subsidio... no hay problema, le damos unos meses más...
Y así así llegamos a la situación actual, en la que hay que meter la tijera. El problema no sólo es que lo hace tarde, cuando ya la cosa está muy mal, es que además, insiste en su desconocimiento de los números y hace lo que cualquier indocumentado en materia económica haría.
De esta forma, lo único que se le ocurre es recortar de aquello que depende directamente de su firma: bajarle el sueldo a los funcionarios, congelar las pensiones, congelar la aplicación de la Ley de Dependencia... y ahora, impedir que los ayuntamientos sigan endeudándose.
Pero está claro que Zapatero sigue sin creerse la crisis. Esto son sólo remiendos, ya que lo importante es saber cómo va a crear empleo, cómo va a reactivar la economía.
Para el presidente la solución sería meternos a todos a trabajar para el Estado.
Mientras, pues nada, a seguir gastando dinero en subvenciones absolutamente prescindibles.

El extraño caso del PSOE de El Ejido

Un caso clínico, desde luego. No se puede ser más radicalmente contradictorio que el PSOE de El Ejido. Bueno, sí, el Gobierno de Zapatero puede llegar a serlo más, pero no es el tema.
Es realmente curioso que el alcalde de El Ejido, Juan Enciso, lleve en prisión desde el mes de octubre de 2009, y sólo se les haya ocurrido plantear ejecutar una moción de censura cuando quedan exactamente dos días para que cumpla el plazo legal para presentarla.
Han tenido siete meses para pensarlo, que en definitiva son siete meses para lograr convencer a siete concejales de PP y PAL de que la apoyen... que no es fácil.
A ver, si creen que la moción de censura es una solución, debían explicar porqué ahora sí y no hace cinco meses.
Y deberían explicar con qué argumentos pensaban convencer al PP y al menos tres ediles del PAL de que la votaran, y explicar también cómo iban a justificar el apoyo de tres tránsfugas del PAL... ¿o quizá esperaban el voto de todo el PAL dejando fuera al PP?
Curioso también resulta que el secretario municipal del PSOE ejidense, Manuel García Quero, se opusiera en el Parlamento de Andalucía a la disolución de la Corporación, argumentando que no hay razones legales (según un informe elaborado por los servicios jurídicos del Grupo Parlamentario Socialista) para acometerla por no estar produciéndose daños en la institución, y ahora proponga una moción de censura para evitar daños en la institución.
Una explicación simple es que la disolución significa mandar a su casa a los 25 concejales, y que se cree una gestora despolitizada hasta las elecciones municipales, en tanto que la moción de censura les permite a todos seguir de concejales, y al que la gana ser alcalde, y a los que le apoyan cobrar sueldo de concejales liberados, y lo que no es menos importante, les permite controlar el Ayuntamiento hasta las elecciones. No es ninguna tontería.
Hay que detenerse en un hecho significativo, y es que la portavoz socialista Guadalupe Fernández, pidió un informe jurídico sobre como resistirse a la disolución de la Corporación. Es decir, no pidió información jurídica sobre como actuar con un alcalde imputado y en prisión y el que está en funciones imputado, no, lo que le interesaba saber -y así consta en el documento que publicó Noticias de Almería- era como no ser arrancada de su silla.
Está claro que el PSOE sabía que esa presunta moción de censura no iba a ser apoyada por nadie, puesto que había que convencer a siete concejales, y eso no es fácil. Es difícil.
Pero es que dentro de estas incoherencias del PSOE, consta que hayan votado a favor de un Plan de Saneamiento Municipal elaborado por los colaboradores más directos del ex interventor encarcalado también por la Operación Poniente, José Alemán.
De todas formas, se trata de un caso clínico, ya que los 300.000 euros anuales que se lleva el PSOE de El Ejido del Ayuntamiento (entre el edil liberado, asesores y asignación al grupo) no explican esta deriva al absurdo.

El dossier sobre Antonio Cantón

"Será cuando diga el Partido" me respondía Antonio Cantón cuando le preguntaba si finalmente iba a ser él o no el candidato del PSOE a la Alcaldía de Almería tras la polémica de las declaraciones de Nono Amate.
Ese es el problema; que él se comenzó a postular demasiado pronto como candidato a candidato, y eso ha permitido que se convierta en diana de todos los dardos, de los propios y los ajenos. Lo prudente habría sido esperar el momento oportuno, pasar desapercibido hasta "cuando diga el Partido", trabajarse en silencio a las personas adecuadas, y sobre todo, no cabrear a los tuyos o a los que quieres que sean los tuyos.
Entre las explicaciones de por qué Amate dijo lo que dijo, figuran dos versiones, pero como es lógico una parece más creíble que la otra.
La menos creíble es que sencillamente se le escapó, pero que eso es únicamente una opinión personal que no va más allá.
La otra, la creíble, es que dijo lo que dijo porque estaba previsto que lo dijera, y que sólo había que esperar la pregunta adecuada para soltarlo. Es decir, que la ofensiva contra Antonio Cantón estaba organizada.
Tan organizada que se comenta que los socialistas de Almería habrían elaborado un dossier en el que se recogen todos los negocios directos e indirectos del candidato a candidato, y que tras informar a las instancias oportunas del Partido -a esas mismas a las que la secretaria de Organización del PSOE de Almería, la vasca Nerea Hernández, quiere presentar las declaraciones de Amate- no hubo respuesta.
Es por eso que esa misma información se hizo llegar al Partido Popular, con el objetivo de que lo utilizaran como arma contra Cantón para neutralizarlo. El PP, lógicamente ha callado hasta ahora, esperando el momento estratégico más oportuno para ellos, es decir, esperando a que Cantón sea respaldado oficialmente como candidato socialista a la Alcaldía.
Amate habló de que Cantón le había prometido dejar sus negocios cuando llegara al Ayuntamiento, pero que ha ocurrido lo contrario, que han ido a más (y eso que está en la oposición). Y una semana después de ellas, en el pleno del Ayuntamiento, el concejal del PP Francisco Amizián habla de que hay algún edil en el Grupo Municipal socialista, con terrenos en zonas relacionadas con el PGOU, que está promoviendo la construcción de duplex...
Pero si Cantón dió el paso que dió es porque alguien le empujó.