¿Motivos para el optimismo?

Sí, que sí, que hay motivos para el optimismo. Tú verás. Que los demás son hoy catastrofistas como hasta antes de ayer fueron antipatriotas. Que sí, que hay motivos para el optimismo.
Es insultante. Es un absoluto insulto a la razón escuchar que alguien en Almería interprete los últimos datos de desempleo como una señal para el optimismo. Cuanto más se intente ocultar la realidad más complicado será avanzar hacia la senda del crecimiento (sí, caminar hacia la senda, y cuando lleguemos a ella, habrá que recorrerla, para al final llegar al crecimiento... o sea, que queda mucho).
Almería sólo ha reducido su desempleo en un mes en el 0,30%, y es la provincia de Andalucía en la que menos ha bajado el paro tanto de modo porcentual como absoluto. Y en cifras interanuales, Almería es la que más paro ha generado, superando el 24%, y la siguiente está en el 18%, y en cifras absolutas, a nuestra provincia sólo la adelanta Sevilla y Málaga, cuyo volumen poblacional es muy superior.
En resumen, seguimos en el mismo mal camino, ya que cuando los demás caían, nosotros caímos más y más rápido, y cuando los demás comienzan a tener algún dato positivo, nosotros seguimos en negativo aunque un poco menos.
Si simplificamos -igual es la manera de interpretar las cosas más correctamente- podríamos advertir que la apertura de El Corte Inglés de El Ejido ha generado más de 300 nuevos puestos de trabajo directos, y que sin embargo sólo doscientas y pico personas han encontrado empleo ese mes, es decir, que de no ser por este centro comercial la cifra sería aún peor.
Estos motivos para el optimismo que lucen sindicatos y PSOE -que no tienen en cuenta los más de 40.000 puestos de trabajo que se han perdido en la provincia- se refleja estupendamente en la coherencia que exhibe el Gobierno andaluz en el BOJA.
Así, el día 31 de mayo el Griñán vía BOJA dice a las consejerías las pautas para la elaboración de los presupuestos para 2011, y empieza diciendo que Andalucía está en una posición favorable respecto a 2009 y en 2010 respecto a 2011, y que ya ha síntomas de crecimiento en Andalucía y en España, pero que en Andalucía más... y el uno de junio publica en el mismo boletín los recortes salariales a los funcionarios. En fin, parece que no debe ir las cosas tan bien si hay que hacer recortes ¿no?

Choque de civilizaciones en el PSOE

Cada vez resulta más evidente que la cúpula del PSOE de Almería no es del agrado del nuevo secretario general andaluz, José Antonio (Pepe por decreto de Presidencia) Griñán, por mucho que el secretario provincial Diego Asensio fuera el primero en prometerle el apoyo de todos los delegados para su encumbramiento.
No hay que entrar en los dimes y diretes, en los detalles de las conversaciones más o menos confidenciales entre unos y otros para detectar que el choque de civilizaciones existe.
Así, no se trata sólo de que el todopoderoso Martín Soler perdiera su puesto en el Consejo de Gobierno (por cierto, seguramente él es uno de los que tenían casa por la patilla en Sevilla a costa de todos los andaluces), y que también resultaran descabalgados de la Ejecutiva andaluza, y de que fueras siendo liquidados personajes de su entorno, es que además existe un afán de notoriedad digno de otras épocas.
La elección del candidato a la alcaldía de Almería es la primera gran batalla entre los dos bloques. Del resultado de la misma dependerán muchas vidas políticas.
Griñán tiene claro que no le gusta qué ha estado pasando en Almería, entre otras cosas -deducimos- porque en Almería se pierden todas las elecciones, y más concretamente, allá donde el entones secretario general y hoy presidente, Marín Soler, imponía candidato, allí el desastre era seguro.
Añadamos también la Operación Poniente, que más allá de presuntas tramas delictivas, deja en evidencia un hecho palmario, y que no es otro que los máximos dirigentes del PSOE almeriense tenían una relación diaria, constante y... afectiva... con los principales encausados... no entremos en más detalles.
Soler se mantiene en su cuartel de invierno velando armas para el asalto. Y mientras su secretario provincial, Diego Asensio, hace lo imposible por salir en más de quince fotos diarias, él busca el mismo protagonismo para que nadie le olvide, para dejar claro que está herido pero no muerto.
Asensio intenta mostrar su propio liderazgo, que es algo por el momento bastante cuestionable, más cuando junto a él se sienta Soler, que tiene la necesidad vital de seguir siendo visto como antes.
A la misma mesa se sientan quienes están llamados a sustituirles más pronto que tarde, y que son aquellos a los que Griñán ha colocado como sus piezas claves en Almería.
Los aspirantes dejarán hacer a la actual dirección de cara a las municipales, donde tras el batacazo previsible, habrá congreso provincial y se dará por finiquitada la era Soler.
Ahora bien, un aceptable resultado en las municipales y el control del partido que tiene la actual dirección, sería la fuerza suficiente para aguantar a que Griñán se diera un batacazo en las autonómicas y entonces recuperar el poder, todo el poder.
Quien gana en cualquier caso es el PP, ya que en ambos comicios hay una parte importante de los socialistas que prefiere su propia derrota, en tanto que todos los populares quieren la victoria.
Pero no olvidemos un detalle esencial, y es que esto sólo corresponde a Almería, donde los buenos resultados para el PP son previsibles, y que difícilmente algo similar se producirá en otras provincias con esta intensidad, por lo que Arenas podría volver a desacarrilar.

Pensando en ellos

Pues sí, me pongo nostálgico. Será que con la apertura de El Corte Inglés de El Ejido pues la primavera huele diferente, y en vez de indignarme con las zapatiestas de José Luis, me ha dado por pensar en ellos, en ambos dos, encerrados en sus frías -¿o serán calurosas en esta época?- celdas.
Me estoy refiriendo al alcalde de El Ejido, Juan Enciso, y a quien fuera su interventor, José Alemán, en prisión incondicional desde hace más de siete meses por las graves imputaciones de la Operación Poniente.
Pienso en Enciso, en el pellizco que tiene que tener al ver que al fin abre las puertas este centro comercial por el que tanto batalló, al que tanta gente puso en duda, y que venía dejar en evidencia la potencia de El Ejido, su pujanza.
Sí, sé que los trabajadores de Elsur a los que están largando uno tras otro de un modo miserable después de meses sin cobrar y hundidos en una incertidumbre de la que no salen en los últimos dos años, hasta podrían indignarse con esa reflexión, pero entiendo que nada tiene que ver lo uno con lo otro.
Me refiero, a que pase lo que pase cuando acabe la instrucción del caso, y pase lo que pase con Enciso, nadie puede cuestionar los arrestos que le echó para promover la construcción del primer El Corte Inglés de la provincia, y debe ser muy triste estar encerrado y no poder estar en la foto que a cualquier alcalde de Almería querría protagonizar: dar la licencia de apertura a este centro comercial, como ha hecho Ignacio Berenguel.
Tengo claro que la gran ambición de Enciso era El Ejido, y cuando acabe todo esto -lo judicial- sabremos si en algún momento dejó de serlo o no.
Por otro lado pues claro, estoy convencido de que lo que seguramente andan lamentando en El Corte Inglés es que Alemán estén encerrado todavía. Qué lástima. Seguro que se mete el viernes con la Centurión por la puerta principal, empieza a darle pases hasta la cuarta planta, se baja por el ascensor panorámico hasta el parking, y se marcha cargado de cosas.
Qué pena de cliente perdido. Bueno, no, entre la Carrasco y la Segura pueden dejar aquello tiritando. No debían dejarlas entrar hasta el lunes, no vaya a ser que acaben con las existencias, que ya se sabe que a falta de pan buenas son tortas, y que si no hay "Mirós" o Moët, pues se compra lo que sea, osea, de chopin con las ricachonis. Osea.