Bienvenido Mr. Griñán

Ahora que el presidente de Andalucía, el madrileño José Antonio Griñán, tiene previsto incluir a Almería en su agenda, sería bueno que al fin nos dejara preguntarle cosas... de verdad que no le vamos a mencionar MATSA... sólo sea porque él sí tiene previsto acudir a la conmemoración del fusilamiento del Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, del que habitualmente se escaqueba no sólo el ceutí Manuel Chaves si no hasta siete consejeros... aunque sólo se por eso...
Pero claro, ya que el día cinco tiene previsto acudir a Mojácar (como tantos madrileños, por cierto) a ver los efectos de los incendios de Sierra Cabrera, convendría que nos aclarara algunas cuestiones, pero nos tememos lo peor. Y es que no ha dado una sola rueda de prensa desde que ocupó la poltrona, y de eso hace ya cien días.
La primera pregunta es cual es la razón de que Cinta Castillo siga siendo consejera de Medio Ambiente a estas alturas. No es de recibo que quien muestra un desconocimiento tan profundo sobre la manteria que se trae entre manos, siga en ella. No puede ser que quien se felicita de que el fuego sólo consumiera "matorral" se mantenga al frente del medio ambiente, sin saber que casi lo único que se quema en Almería es matorral (¡que esto no es Canadá!), sin saber cual es precisamente la función del matorral en unos suelos como los de esta seca provincia, sin saber el valor de las rocas volcanicas y los yesos de la zona, sin saber las especies autóctonas -protegidas o no- que han ardido... vamos....
Debía responder Griñán la razón por la que esa zona está declarada Lugar de Interés Comunitario cuando según Castillo carece de valores ecológicos. ¿Qué piensan hacer ahora con esa zona? ¿desprotegerla? ¿aumentar la protección de lo que sólo es ceniza?
Nos debía contestar el presidente qué le parece que mientras su consejera minusvalora lo calcinado, el grupo parlamentario socialistas registre una moción en la que destaca los valores ambientales del lugar y pide medidas para su recuperación. ¿A qué lado se coloca el señor Griñán? ¿a quién va a desautorizar?
Hay más cuestiones sobre las que nos gustaría preguntarle al presidente, y que tienen que ver con la investigación de los siniestros, de los dos. Resulta que en el primero, en el de Turre, se tardaron pocas horas en deducir que el origen era un rayo proveniente de una tormenta seca, y eso se llevó por delante 4.000 hectáreas de Sierra Cabrera.
Ahora, días después de que comenzara el segundo, el de Mojácar, aún no se ha concluido la investigación, pero curiosamente el delegado del Gobierno, Miguel Corpas afirma que no ha sido provocado. Lo asegura sin pruebas y sin datos... al menos que haya mostrado. Eso sí, reconoce que no hay aún información sobre dónde y cómo se originó el fuego... y aún así sostiene que no es provocado. 
Habría que recordar que en el transcurso de la fatídica noche, uno de los alcaldes declaró ante dos emisoras de radio que vecinos del municipio habían visto a una persona merodear por el monte antes del incendio. No sólo eso, descartó que fuera fortuíto como el anterior, debido a que no se daban las circunstancias, y hasta la consejera dijo que el inicio había tenido lugar fuera del perímetro del anterior, por lo que no era un rebrote... pues si no era un rebrote, ni lo ocasionó la meteorología... o fue negligencia o intencionado. 
Por cierto ¿sabía la consejera que allí hay colmenas? ¿sabía que eso se debe a la riqueza floral del entorno... de "matorral"? ¿sabía que una negligencia de un apicultor como la de un agricultor... pueden ocasionar incendios? ¿lo sabía? ¡Pues que callaíto se lo tenía!
Debía explicar el presidente qué hace el Infoca durante las épocas no veraniegas. Es obvio que limpiar el monte no. Es más, hay un documento del sindicato CSI-CSIF en el que advertían ya en el mes de mayo de que en Andalucía se iban a producir muchos incendios precisamente porque se había reducido mucho el dinero destinado al desbrozamiento, justo cuando tras una primavera frondosa se entraba en un verano que se prometía caluroso. Dos meses antes, ya se sabía que esto podía ocurrir y no se hizo nada.
Podría decirnos el presidente si piensa seguir llamando a los militares españoles para que nos apaguen los fuegos, si es que no somos ya grandecitos los andaluces para apagárnoslos nosotros solos. 
Una última cuestión al señor presidente sería que, como estamos convencidos de que vendrá con la cartera llena de promesas en forma de euros, pues nos dijera el motivo de que si la zona no tiene valor ecológico... a qué vienen las ayudas, o el motivo de que cuando se quemaron 4.000 hectáreas de Sierra en Turre ni se inmutaran y por 2.900 en Mojácar sí se muevan... ¿no será que le pilló aquí al consejero Martín Soler y estaba necesitado de cierto protagonismo? Uf... me estoy volviendo tan mal pensado que me doy miendo. Anda, lo dejo.
Bienvenido Mr. Griñán.

Por los barrios

Hacia la mitad de la pasada legislatura municipal (sí, ya sé que los periodos entre elecciones municipales no son legislaturas porque los ayuntamientos no legislan, pero ya mé dirán como los llamamos si no ¿mandatos?) quien era un importante miembro del equipo de Gobierno y hoy no, me comentaba ante un café que a su juicio les estaba faltando una gran obra en el centro de la ciudad para volver a ganar la confianza del electorado. Discrepé de él.
Mi opinión era y es que, Almería en ese momento -salida de los cuatro años de parálisis de Martínez Cabrejas- lo que necesitaba era que los ciudadanos vieran que el Ayuntamiento daba respuesta a los pequeños pero muy numerosos problemas que había. Se trataba de limpiar la ciudad, de recoger la basura convenientemente, arreglar aceras, poner árboles, pelar las palmeras, bachear, acondicionar las playas... y así un montón de cosas.
Discrepé también de esa gran obra en el centro. Sí, hace falta y se llama "soterramiento/no soterramiento", es decir, quitar las vías, de un modo u otro. Pero eso ni dependía ni depende del Ayuntamiento, por lo que no debía fiarse a él ese emblema de la gestión del Gobierno municipal.
Comenté que creía mucho más importante atender las necesidades de los barrios, que eran muchas, desde hacer plazas a arreglar las existentes, desde acerar a poner bancos, desde instalar parques infantiles a poner guarderías, desde colocar farolas a señalizar los aparcamientos...
Cuando se cumplen prácticamente cuatro años de aquella conversación, lo cierto es que la atención a los barrios de la capital por parte del Ayuntamiento está siendo bastante aceptable en todos los sentidos. Hasta tal punto lo está siendo, que el PSOE ha perdido apoyos en todos sus feudos, demostrando que ni los votos ni los barrios son propiedad de ningún partido.
El PSOE no ha querido entender el mensaje y así está. Mientras el concejal Paco Amizián se pasea con el alcalde Luis Rogelio Rodríguez por cualquier calle haciéndose fotos ante las reformas y remodelaciones, ante las inversiones que se están haciendo, los socialistas se limitan a criticar detalles sin ofrecer alternativa (estuvo bien y así hay que reconocérselo, lo del transporte público, pero obtuvo respuesta adecuada por parte de su responsable, José Carlos Dopico).
Pero el PSOE no toma nota. Cuando alguien propone que hay que volver a patearse los barrios, se le niega el derecho a proponer nada, se rechaza el debate, y mientras... 
No, los barrios no están tan bien como deberían, y la diferencia entre ellos y el centro es aún demasido grande aun entendiendo que ese centro es la imagen que los turistas se llevan de la ciudad y por tanto merece una atención especial. Hay mucho por hacer, y es por eso que un acomplejado PSOE no beneficia a los vecinos de esos barrios.

El pato que voló a Sierra Cabrera

Fue Manuel Luque quien sustituyó a Martín Soler al frente de la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Almería, y al igual que está pasando con Diego Asensio, que ocupa la vacante que dejó como secretario general provincial del PSOE... acabó haciéndolo bueno.
Con Cinta Castillo como consejera de Medio Ambiente ha ocurrido lo mismo, pero en relación a Fuensanta Coves, y es que la alicantina que preside el Parlamento de Andalucía, permitió la construcción del hotel del Algarrobico, los desmanes en Aguamarga... pero acaba siendo echada de menos cuando oyes decir que total, casi 5.000 hectáreas quemadas de una zona declarada Lugar de Interés Comunitario carecen de importancia medioambiental por tratarse de matorral.
Luque se estrenó con un comentario sobre el pato malvasía, al que se consideraba en peligro por la urbanización de las Salinas de Guardias Viejas, en El Ejido. El nuevo delegado no tuvo otra ocurrencia que decir que no estaba en peligro de extinción, ya que se iría a otro lugar. De ahí al cúmulo de barbaridades cometidas durante su gestión, sólo va un pequeño paso para el hombre.
La sensibilidad medioambiental del Gobierno andaluz es cero zapatero. Es todo fachada.
"Los incendios se apagan en invierno" es una frase muy significativa, y que marcó el antes y el después de una época en que Galicia era puro fuego. Al margen de algún contato esporádico, los gallegos no han vuelto ser objeto de la crónica negra veraniega.
Andalucía sí. Andalucía tiene en el Infoca un magnifico servicio de extinción de incendios, con personal y medios suficientes, pero falla lo principal, que es la prevención. Eso sí, se les ha reducido en 10 millones de euros el presupuesto.
Se supone que el Infoca trabaja en invierno en tareas de limpieza de montes, pero también es verdad que los hechos están demostrando que algo falla.
Lo que falla es precisamente eso, que la consejera tiene la sensibilidad de una almeja cuando dice que bueno, que total... sólo se ha quemado matorral... ¡qué se va a quemar si no en Almería! 
Desconoce la consejera la importancia que tiene el matorral en una provincia como esta, con sus características metorológicas, y desconoce... desconoce todo lo que el Grupo Parlamentario Socialista dice en una Proposición No de Ley en la que defiende los valores ecológicos de la zona, que los tiene, o de lo contrario no hubiera sido declarada Lugar de Interés Comunitario.
Ahhhh... que olvido... si también había una zona LIC y le fue levantada la protección porque a alguien le interesó mucho-mucho que allí se construyera el PITA. Es verdad, quizá lo de LIC no tiene importancia.