El fratricidio de Gérgal y la ineficacia

Si algo ha quedado en evidencia en los dos últimos crímenes que más han conmocionado a la sociedad almeriense, es que la Guardia Civil está muy lejos de la eficacia que de este Cuerpo se espera. Y aunque resulte obvio, no es un problema de agentes concretos si no de quien les dirige, porque de un agente se espera que cumpla y obedezca, ya que para pensar es a los de arriba a quienes se paga.
Podemos recordar el caso de la pequeña Miriam, cuya madre dio absolutamente todos los datos sobre el secuestrador y el secuestro mismo, y fueron necesarios siete largos días con sus seis largas noches, para dar con un delincuente de poca monta que no había salido de la comarca y que acabó siendo encontrado en su casa. Aún no sabemos cómo es posible que vagara entre dos o tres días con una bebé en sus brazos antes de que la matara o se le muriera, ni sabemos cómo es posible que tras decir el criminal dónde arrojó su cuerpecito metido en una bolsa de basura, tuvieran que peregrinar de una balsa a otra hasta dar por casualidad con él.
En el caso del fratricidio de Gérgal también se hacen urgentes las explicaciones que, como en el caso de Miriam no llegarán. Es incompresible la que se ha montado para capturar a este siniestro personaje y que hayan sido siempre los vecinos, los mirones, los curiosos, los que hayan ido solucionando el asunto.
Medio centenar de agentes de la Guardia Civil a pie, en moto y en coche, un helicóptero y hasta perros de esos infalibles, no han servido de nada en todo este caso. Por tanto no es un problema de medios, si no de organización.
Es que resulta llamativo que un hombre de más de cincuenta años, quemado por las drogas y la mala vida, sea capaz de regresar a Gérgal, un pueblo tomado por la Guardia Civil y donde todo el mundo le conoce... y ningún agente le vea llegar.
Pero hay más, y es que el criminal no es que se quede en los alrededores, no, es capaz de llegar a la calle donde se cometió el asesinato, y es capaz de entrar en la vivienda frente a la cual mató a su hermana... y nadie se entera. Alucinante.
Por si eso es poco, son vecinos, mirones, curiosos, los que avisan a la Guardia Civil de que ha cruzado la calle desde Chumbera a Redentoristas con la escopeta y un saco. Ningún agente lo vio cruzar, y eso que era el punto cero del crimen.
Y por último, la Guardia Civil rodea la vivienda en cuyo interior hay un hombre solo sin agua ni luz, y este criminal logra salir de la casa, saltarse el cerco de seguridad y acercarse a un vecino a pedirle agua. Sólo la sangre fría de ese vecino que le pide que espere mientras va a buscarla es lo que permite su detención, ya que trae a los agentes.
Sinceramente, no es precisamente brillante el modo en que se ha resuelto este arresto. Insisto, no cosa de los agentes, que están donde se les dice que estén haciendo lo que se les dice que tienen que hacer, si no de quien no los pone en el sitio adecuado ni les indica lo correcto.

Candidato Pérez Navas

Sorprende la poca pasión de Juan Carlos Pérez Navas para postularse como candidato -posible- a la Alcaldía de Almería por el PSOE en las próximas elecciones municipales, y contrasta con la reiterada afirmación de apoyo directo y explícito del secretario general provincial, José Luis Sánchez Teruel.
Pérez Navas ha sido de todo ya en política, y puede ser que sus palabras sean fruto en gran medida de su experiencia, en el sentido de que cuanto antes desvele sus intenciones, antes estará a tiro de quienes quieran dinamitarlas. Por eso resulta también llamativo el afán de Sánchez Teruel por insistir continuamente en ese respaldo, en vez de escabullirse con respuestas más etéreas cuando tras la primera aseveración en una entrevista de que sería un buen alcalde, los periodistas insistimos en el tema para que siga diciendo una y otra vez lo mismo.
Lo cierto es que ser candidato del PSOE en las próximas elecciones municipales en la capital no es un puesto de gusto, por que se antoja hartamente improbable que las ganen -recordemos que el PP tiene el doble de ediles que toda la oposición junta y darle la vuelta a eso no es nada fácil- y le caerá encima el peso de otra derrota, y además si el candidato como sería PN ya tiene otro cargo, como concejal ganará menos y trabajará más... y qué decir de las tensiones internas incesantes que se viven en la Ejecutiva provincial y en la local.
Pero si hay prueba de que PN podría ser un buen candidato es la reacción del Partido Popular. El desastre -porque como mínimo fue eso- de las obras del parking de Obispo Orberá que gestionó el propio PN como concejal con Santiago Martínez Cabrejas de alcalde, está siendo el gran argumento para arremeter contra él. Y precisamente ahí se produce otro error incomprensible del PSOE, ya que sabiendo que el PP usaría ese tema, habría resultado lógico reservar el candidato para reducir el impacto de esa crítica, ya que de lo contrario vamos a tener "parking" dos años en declaraciones, artículos y tertulias... 
De igual modo el PP podría haber sido más suave, no haber reaccionado tan abruptamente, y dejar que se posicionara en las primarias antes de atacarle. Si ha atacado ahora es porque prefiere que no llegue a esas primarias.
Pérez Navas puede ser un buen candidato pese al parking. Es un hombre con experiencia política en distintos niveles de las administraciones, es conocido entre los almerienses, tienen un carácter conciliador y es razonable cuando argumenta.
Su problema no es el parking, su problema son los suyos. Su problema es que quien empujó a ST hacia la consejería que nunca llegó con el único fin de meter la cabeza un poco más arriba despejando las alturas, no lo logró, y ahora busca mover al número dos a otras responsabilidades para que se haga necesario una vicesecretaría general que supla en parte al secretario de Organización que debe dedicarse a su candidatura.
Pero tal vez, esas prisas y malas estrategias que condujeron a la indignación general por el escaso peso de Almería en el gobierno andaluz (escaso no, nulo), que denotaron la poca influencia del socialismo almeriense en el partido a nivel andaluz, sean las mismas que estén provocando que alguien que podría ser un buen candidato a la Alcaldía acabe quemado antes de que ni tan siquiera las primarias tengan fecha.

El Parlamento Andaluz en femenino

Los elogios a Susana Díaz desde las filas de la izquierda fundamentados en el hecho de que es la primera mujer que alcanza la presidencia del Gobierno andaluz es sólo ejemplo más de hasta que extremo se puede llegar en el elogio, cuando no hay otra base para el mismo que la necesidad imperiosa de hacerlo.
Pero lejos de eso, el Parlamento Andaluz y más concretamente su gobierno, ha venido siendo ejemplo de como un feminismo histriónico logra pervertir el lenguaje desde la más burda ignorancia.
Este miércoles, el vicepresidente del Gobierno andaluz, Diego Valderas, en la Comisión de Consumo saludó "a los portavoces y portavozas". Sí, no es un error mío... es un error suyo. Portavozas... ahí está... como aquellas "jóvenas" de la ex diputada socialista Carmen Romero (ex esposa de Felipe González) o "miembras" de la ex ministra Bibiana Aído.
Y es que la ignorancia no conoce límites. Si no fueran unos ignorantes, a la hora de feminizar el lenguaje -algo que es necesario para no seguir manteniendo fuera a las mujeres cuando cada vez tienen más presencia en pie de igualdad con los hombres a todos los niveles- utilizarían sus propias capacidades. Por ejemplo, Valderas podría haber saludado "a quienes ejercen la portavocía" o Romero hubiera hablado de "la juventud".
Hay otras formas válidas de feminizar el lenguaje cuando no se es un ignorante, y se pueden poner dos ejemplos, ambos también en el Parlamento de Andalucía, y uno por parte del PP y otro de IU.
La parlamentaria por Almería Arancha Martín, suele hablar de personas, y así, en las ruedas de prensa saluda o en el Parlamento saluda a "las personas presentes" o a las "personas que nos acompañan"... no hace falta decir todos y todas, ni parlamentarios y parlamentarias...
Original también la forma de utilizar el lenguaje de un modo correcto sin caer en el ridículo es el del portavoz de IU en el Parlamento Andaluz, José Antonio Castro. Hace unos meses se subió a la tribuna y saludó "a todas".... se levantó un murmullo... y aclaró que "no se pongan nerviosas"... subió el murmullo... y preguntó "¿no son sus señorías?, pues eso, buenos días a todas sus señorías" (las palabras no son textuales pero la secuencia sí).
El castellano permite estas posibilidades, porque no es ni machista ni feminista, pero hay que estudiar un poquito y usar la imaginación para encontrar la fórmula adecuada en cada momento y ser menos prepotente a la hora usar el idioma como arma arrojadiza, que es para justo lo contrario que nació.