El consejero de Almería

Esta semana se confirmará si en el próximo gobierno andaluz -el cuarto en cuatro años, ejemplo paradigmático de estabilidad política- cuenta con algún consejero de la provincia de Almería, y si ese consejero es el parlamentario y secretario general del PSOE provincial, José Luis Sánchez Teruel.
Raya lo patético el catetismo con el que algunos medios provinciales han querido convertir en tema central de toda una semana la "necesidad" de que haya un consejero de Almería, el "reconocimiento" que eso supondría para lo que esta provincia aporta al conjunto de Andalucía, y lo "tremendamente positivo" que sería para los intereses de la agricultura provincial que Susana Díaz contara en su equipo con un almeriense... y si ese es JLST ¡mucho mejor!
Vaya por delante que comparto que el secretario general del PSOE de Almería puede ser un buen consejero de cualquier cosa, porque contra tirios y troyanos está sabiendo controlar las tensiones internas y eso significa que es capaz de crear equipo, de no tener prisas, de medir tiempos. Que ha metido la pata en algunos asuntos, pues también lo hemos dicho en su momento.
Pero la cuestión no es tanto quién si no por qué. Recordemos al insigne Martín Soler, el todopoderoso Martín Soler, el que estaba llamado a ser el paladín de la agricultura almeriense (por cierto que el PSOE recupera ahora lo que él ya inició sobre un foro con valencianos y murcianos para este tema)... y quedó en un bluff, el que luego iba a salvar a esta provincia desde la innovación... y fue otro bluff... o recordemos a la alicantina Fuensanta Coves, a quien debemos gran parte de la desproteción de Cabo de Gata y es en parte responsable del hotel del Algarrobico... o recordemos al también reciente del castellano Manuel Recio... de quien es mejor no hablar.
Todos ellos han contado con el aplauso hasta la regurgitación de ciertos medios de comunicación de la provincia, y curiosamente lo que sí sabemos gracias a las llamadas intervenidas en la Operación Poniente, es que a lo que se dedicó Soler desde Agricultura fue a dar dinero " a punta pala" a un medio de comunicación de la Almería hasta el extremo de no dejar ni un céntimo en esa partida para el resto. Y que luego desde Innovación hizo lo mismo.
¿Es por eso que es tan imprescindible que haya un consejero almeriense, para que sea más fácil hacer negocios sin tener que ir a Sevilla?
Todos sabemos que si hay un consejero de Almería, como si lo hay de Málaga o de Sevilla... o español, será como reconocimiento no a los valores de esa provincia, si no al apoyo que el partido en esa provincia, o sus dirigentes en esa provincia, le hayan dado a la ya presidenta de la Junta de Andalucía. Y en eso, desde luego, los socialistas de Almería siempre se han puesto los primeros, y JLST el primero entre los primeros.
Es fácil tocar la sensibilidad de los lectores lanzando mensajes de lo mucho que nos merecemos y lo mal que nos trata "Sevilla", y ocultar nuestra realidad, que es la incapacidad para gestionar nuestro turismo, por ejemplo, nuestra incapacidad para crear empleo, por ejemplo, nuestra incapacidad para crear un tejido comercial moderno, por ejemplo, nuestra incapacidad para activar industrias alternativas, por ejemplo... no, no es culpa de "Sevilla" es culpa de los paupérrimos políticos almerienses, más obsesionados con una silla en "Sevilla" o en "Madrid" que en aportar algo a su provincia, más atentos a la estrategia política del "quitatetuparaponermeyo" que a la estrategia de desarrollo de Almería.
Si otras provincias de Andalucía logran cosas no es por que "Sevilla" las quiera más, es sencillamente porque tiene políticos que la ponen por delante de las siglas del partido. "Sevilla" dicho así es el PSOE, no Andalucía, no la Junta de Andalucía, es el PSOE... el mismo PSOE que ahora se pone estupendo porque Andalucía cuenta con una presidenta ¡pero si el PP lleva décadas con presidentas autonómicas! ¿por qué no presentaron a una mujer como candidata cuando el PP ya presentó a Teófila Martínez o el PA a la olvidable Pilar González? Almería no ha tenido una presidenta antes porque al PSOE no le ha dado la gana... vamos porque legitimamente no le pareció adecuado para sus intereses, vale, pero que si ahora les interesa, por favor, que no nos vendan la moto del hecho histórico.
Lo que Almería necesita no es tener un consejero, lo que necesita es que el Gobierno andaluz atienda a sus muchas necesidades, a sus muchas carencias... y eso, de momento, no lo han hecho ni consejeros de Almería, ni consejeros de otras partes de Andalucía, ni consejeros españoles. También ahí tiene razón JLST, cuando se preguntaba en una reciente rueda de prensa si quienes piden un consejero de Agricultura almeriense piensan que va a tratar con más cariño a esta provincia, y que por tanto el resto de consejeros harán lo mismo con las suyas de origen... eso nos llevaría de nuevo a una Almería olvidada.
Desde Almería eso es lo que debemos reclamar, que el Gobierno andaluz responda a nuestras demandas, porque ya sabemos que la elección de consejero no depende de las fortalezas o debilidades de nuestra provincia, si no del puzzle socialista con el que juega Susana Díaz.

Sánchez Teruel lo clava

Era difícil escuchar al secretario general del PSOE de Almería, José Luis Sánchez Teruel, en la rueda de prensa sobre el inicio del curso político, y no estar de acuerdo con sus planteamientos. La lógica y el sentido común no debería ser algo ajeno a los políticos, pero en demasiadas ocasiones lo parece.
A ver si no es cierto que todos queremos gobiernos sin delincuentes como decía el líder socialista... pues claro. Lo que pasa es que decir eso por los ayuntamientos de Zurgena, Cantoria y Somontín (cuyo alcalde por cierto dejó de militar en el PP tras la condena) y olvidar que el PSOE mantuvo a su alcalde de Carboneras condenado en sentencia firme por delito electoral (delito cometido en las elecciones que ganó, que ya es el colmo) sin inmutarse, y que luego lo indultaron para poder volver a presentarlo, y que ha mantenido concejales condenados en sentencia firme... pues con encaja bien.
Hablar de la necesidad de prestigiar la política es algo que muchos compartimos, porque el desapego a los políticos lleva al desapego de la política, y de ahí a justificar una asonada militar o una dictadura tecnocrática va sólo un paso. Pero, claro, cuando junto a él está Manolo Recio, domiciliado en Sevilla junto a su esposa y con los hijos escolarizados allí, y resulta que se lleva calentitos 400 euros a la semana por ser parlamentario por Almería y que su cónyuge -cargo de confianza en la Junta de Andalucía- también cobra "indemnización" por residir en nuestra provincia... pues canta mucho, y eso por no recordar el "comando fairy" y otras hazañas del ínclito.
Quién no va a compartir con Sánchez Teruel que la prioridad debe ser el empleo, y las cifras apuntan a que hay mejoría. Dice que hay 10.140 parados más en Almería ahora que cuando llegó Rajoy a la Moncloa, y en este caso también habría sido interesante recordar cuantos había en esta provincia cuando llegó Zapatero y cuantos cuando se fue. 
Cómo no compartir con el de Chirivel que Javier Arenas es el gran ausente, y hasta que debía dejar su escaño andaluz a la siguiente del PP, pues claro que sí, pero estoy convencido de Manuel Chaves también es el gran ausente de la circunscripción por la que salió diputado, como lo es Alfonso Guerra, o ya veremos cuanto aporta José Antonio Griñán en el Senado a Andalucía tras ser designado por la Cámara Andaluza. 
Y sí, claro que hay que exigir que se cumplan los presupuestos de las administraciones, incluso aunque sean "de geometría variable" como explicaba -es un decir- Recio en su momento, incluso si no están provincializados. Hay que cumplir... lo que pasa es que la Junta de Andalucía lleva tres décadas de incumplimientos, acabando obras tres, cuatro o cinco -o más- años después de su fecha anunciada, y algunas, a día de hoy siguen igual, paradas. 
No estoy tan de acuerdo con él en que lo importante son las políticas y no las personas, pero creo que este desacuerdo no es del todo así. La personalidad de quienes dirigen equipos -un gobernante lo és- es muy importante, y digo que a pesar de su afirmación estará de acuerdo conmigo, porque los socialistas no paran de destacar que Susana Díaz es mujer y es joven, y que hablan de relevo generacional (sí, ya lo dijo Griñán, y se ha tenido que ir para que lo parezca)... es decir, no paran de destacar el factor personal sin que hasta el momento sepamos en qué consiste su diferencia con el que la ha designado en el plano de las "políticas". ¿Debemos suponer que todos aquellos elementos que nos destaquen como valores de Díaz son de los que carecía su antecesor?
Y por último sí, en un gobierno andaluz no puede ni debe haber cuotas provinciales como ha dicho Sánchez Teruel, y lo que hace falta es un buen gobierno, el mejor gobierno. Pues sí, eso es, que algunos aún nos estamos carcajeando de las loas a Martín Soler como consejero de Agricultura y luego de Innovación... eso lo notaría Almería... y pasó con más pena que gloria, y que decir de la alicantina Fuensanta Coves y la desprotección camuflada de Cabo de Gata... o la desesperante inutilidad de Recio... eso demuestra que las personas son importantes, que no es lo mismo un socialista que otro, que no es lo mismo una persona válida y trabajadora que otra que no lo es, que no es lo mismo alguien con ideas que alguien sin ellas.
Creo que Sánchez Teruel podría ser un buen consejero, de lo que lo pongan, porque si ha sabido dar cierta tranquilidad al PSOE provincial es que sabe hacer equipo, incluso trabajar con quienes no están en el suyo, que es capaz de marcarse objetivos, capaz de que la ambición no le traicione (eso es muy raro en un político). El problema es que en el PSOE no suelen designar consejeros a los secretarios generales, y recuérdese el caso de Soler que dimitió cuando le nombraron para el gobierno andaluz, pero como no es una condición estatutaria, eso puede cambiar. Si no cambia y le nombran, de nuevo el melón abierto en el PSOE provincial.

Valiente y ejemplar Griñán



El vicepresidente del Gobierno andaluz, Diego Valderas, ha calificado al ya expresidente José Antonio Griñán, de “valiente y ejemplar”. Pues vaya, van a ser verdad las propiedades afrodisíacas y estupefacientes de las lentejas, porque ese plato del que comen Diego y sus acólitos está provocando en ellos ese efecto tan propio de quien está enamorado o borracho, y es que son los últimos en enterarse del ridículo que hacen.
¿Ha sido realmente valiente y ejemplar Griñán? ¿en qué? A ver, comencemos recordando que cogió una Junta de Andalucía que se ufanaba de regalar portátiles a los escolares de Primaria y deja una Junta de Andalucía que tiene que darles de comer. Que cogió una Andalucía con mucho paro y la ha dejado al borde del colapso, en la que cuanto más dinero ha dedicado a luchar contra él más desempleo generaba, hasta el punto de que a los primeros que se quitó de en medio fue a los promotores de empleo, contratados en ocasiones en fraude de ley. Que prometió una reforma de la administración autonómica y ha hecho una deforma que ha consistido en echar a los indios y recolocar a los jefes, y a veces en recolocarlos a todos.
Griñán llegó con la idea de potenciar la imagen de una Andalucía 10 y todo se quedó en un fiestorro en Madrid y en una página web, todo lo cual fue encargado a una empresa extranjera (me refiero a no andaluza... porque claro, para mostrarle al mundo el potencial de nuestra tierra lo lógico es no confiárselo a una de aquí, que no dan el nivel ¿sería eso, no?)
Griñán llegó con el mensaje de que al partido (el socialista, of course) había que llegar ya trabajado, que el partido no podía ser la vía para llegar a una nómina ni a un pelotazo más o menos legal, pero la plana mayor del mismo ahora son personas que no han hecho otra cosa en su vida que cobrar gracias al carnet. ¿Ese es el ejemplo y el valor al que hace referencia Valderas?
Griñán llegó con un escándalo de los ERE que le rozaba, y se va cuando le tiene cogido hasta los tobillos. Y llegó presumiendo de su militancia en la UGT y se va con la UGT enmierdada hasta la náusea, hasta el vómito, y todo con el apoyo y la connivencia del propio PSOE-A y de la propia Junta de Andalucía. ¿Intentar escapar de eso es muestra de valor y ejemplaridad?
Pero además, quien presume de retirarse de la Presidencia, quien criticó la huida de quien le ganó en las pasadas elecciones autonómicas, Javier Arenas, sigue los pasos del otro exvicepresidente, Manuel Chaves, y se va para Madrid... ¡ale! ¡A seguir chupando nómina en el Senado! Y es que se retira de la Presidencia por motivos personales, unos motivos que no le van a impedir pasar media semana en la capital del Reino, pero sí eran un problema viviendo en Sevilla. ¿Es ese el valor y esa la ejemplaridad?
No ha habido nada, nada, por lo que Griñán pueda sentirse orgulloso. Aún recuerdo a militantes socialistas de la provincia -dirigentes- alabando a Pepegriñán cuando llegó, convencidos de ese nuevo impulso, de ese empujón, de esa honestidad que le iba a dar al PSOE, y como estaban ya hartos de que tras casi cuatro años entre gobierno y secretaría general, las cosas estuvieran como antes o peor. Lo triste es que algunos de esos han puesto las mismas esperanzas en Susana Díaz, y es fácil intuir que volverán a sentirse decepcionados (con la única excepción de aquellos que sean bendecidos con el carguillo que buscan).
¿Dónde está el valor de Griñán? ¿Dónde su ejemplaridad?

Es verdad que las opiniones de Diego Valderas no tienen ningún valor, ya que si confrontamos lo que decía de Griñán antes de ser su vicepresidente y después, pues no hay color, sea hablando de los ERE o de cualquier otra cosa. Y entre el momento en que crucificaba a José Antonio y el momento en que alaba a “Pepe”, las cosas han ido a peor, a mucho peor, tanto en el económico, en lo social, en lo laboral y hasta en los asuntos judiciales pendientes.