El inocente Luis Caparrós
Amigos en el Facebook poco recomendables

El PSOE se pierde en su laberinto
Sí a la mezquita en el Puerto
Las vacaciones de los imputados en la Operación Poniente

La libertad de la que están disfrutando algunos de los principales imputados en la Operación Poniente es –y ellos deben saberlo- sólo un paréntesis, y más tarde que pronto –así es aquí la Justicia- volverán a prisión, pero esta vez condenados.
Pues en este paréntesis que ha coincidido con el verano, los hay que han optado por la discreción, como es el caso de los empresarios José Amate y Juan Antonio Galán, que están prácticamente desaparecidos. Mientras otros como el alcalde Juan Enciso y su ex interventor José Alemán, se dejan ver más, pero con importantes matices.
Galán ha tenido tiempo de comer con algunas personas en restaurantes prestigiosos de El Ejido, y a todos ellos les ha jurado una y otra vez que es inocente, que todo tiene una explicación. En concreto, les ha contado de dónde viene el dinero que presuntamente iba a mandar a Costa Rica y para qué era, y todo eso era –insiste- perfectamente legal.
Quien ha estado por Almerimar es su hija imputada, Yolanda, quien por cierto –alguien debería avisárselo- se ha dejado abierta de par en par una de las puertas que dan acceso a la terrada del ático –la del ficus- que tiene en una urbanización promovida por su padre. Quizá salió con prisas.
Enciso comenzó con una escalada de inauguraciones desde que salió de la cárcel, pero desde el abucheo en las fiestas de San Isidro y las preguntas incómodas que le hacen los periodistas que no trabajan en El Ejido, ha preferido reducir su presencia pública.
Un ejemplo de esto son las fiestas de los distintos núcleos ejidenses, siendo el último caso el de Balerma, donde acudió como alcalde a la misa pero no se quedó a la procesión. Seguro que sus afines encuentran alguna explicación –alguna cita ineludible, claro- para este gesto, pero cuando ya es reiterado suena más bien a no querer exponerse demasiado directamente a unos vecinos cuya reacción no está convencido de tener controlada.
Además de las visitas a su cortijo –el famoso de la máquina quitanieves, ese del que saca su propio vino para paladares exquisitos- cuentan que anda aprendiendo a jugar al golf. Lo cuentan también quienes han comido con él en estos días –que no son los mismos que comparten mesa en las fiestas de Balerma, socialistas y PAL, de nuevo juntos a ración limpia- y que han escuchado de su propia boca que es inocente, y que todo se aclarará, que sólo hace falta tener algo más de paciencia, que se levante el secreto del sumario. Cuentan además que lo dice con un gesto en la cara de absoluto convencimiento en su inocencia, pero que no entra en dar más detalles y por supuesto, no entra en defender ni culpar a nadie del resto de imputados.
El que más está dando la nota, como es habitual es Alemán. Lo suyo es de nota. Ha vuelto por donde solía, es decir, por Almerimar, a dárselas del más chulo del barrio.
Hay que tener en cuenta que si nuestros cálculos no fallan, y contemplando los datos que maneja el fiscal de la Operación Poniente, tras depositar la fianza que le permite estar en la calle, le quedan cuatro millones de euros limpios de polvo y paja, y eso da una seguridad…
Lo primero que hizo cuando salió de la prisión de El Acebuche, fue dormir en casa, pero al día siguiente ya estaba a lo suyo. De copas por Almerimar anda casi a todas horas –nocturnas, se entiende- que se le busque, acompañado de su inseparable rubia de bote, la que lleva nueve o diez meses cobrando del Ayuntamiento de El Ejido sin trabajar mientras los trabajadores de Elsur trabajan sin cobrar.
Y entre copa y copa, a las que sólo alguien como el socialista también imputado Serafín Balaguer le puede seguir, cuenta que lo del Acebuche han sido unas vacaciones pagadas, que allí tienes de todo pagando, incluso tías. Éste no anda proclamando su inocencia a los cuatro vientos, no sólo porque nadie –empezando por él mismo- se la creería, sino porque “Pepe” es “ansí”, a él le gusta eso, ir de listo, y hasta se ofende si alguien duda que es el muñidor (basta recordar esa conversación intervenida por la Policía Judicial en la que hablando con otra persona sobre la presunta corrupción de unos políticos responde algo así como “si a su lado yo parezco un pardillo”, y se pone a echar cuentas de cuando habría sacado él de ese negociete).
Sólo le falta publicar en su periódico –ahora cerrado por vacaciones- sus planes para irse a Marbella, a la misma clínica de todos los años, esa que tan bien promocionaba Carmen Sevilla, y volver en septiembre dispuesto a comerse el mundo.
Dinero para copas, dinero para comidas, dinero para vacaciones… ¿pero no tenía esta gente las cuentas intervenidas? ¿pero no los había que no tenían ni para comprar pan?
Algunas –muchas- preguntas sobre la Operación Poniente
Desde que se produjo aquel desembarco policial en la Plaza Mayor de El Ejido el 20 de octubre de 2009 conocido como Operación Poniente, hasta el día de hoy, cuando estamos próximos a que se levante el secreto judicial que pesa sobre la instrucción, las preguntas no dejan de fluir.
Quiero compartir algunas de las muchas preguntas que me hago –y que hago por ahí a quien corresponde- y les invito a que añadan las suyas propias, y por su puesto a que si tienen respuestas me las hagan llegar. Unas son preguntas de procedimiento judicial –porqué en un juzgado de instrucción y no en la Audiencia Nacional o la Provincial- otras son las que todo el mundo se hace y que igual no entran en el fondo de la cuestión, hay cuya respuesta conoceremos con el levantamiento del secreto y otras sólo cuando se dicte sentencia. Otras quizá no tiene respuesta más que en los pasillos y en las comidas que a día de hoy, y en buenos restaurantes, se siguen dando imputados en libertad bajo fianza que pueden gastar dinero pese a tener sus cuentas embargadas… ¿raro, no?
Me pregunto dónde estaban las empresas privadas que aportan la mayoría del capital en la sociedad mixta Elsur, eje de la presunta trama de corrupción. Me pregunto cómo no vieron al menos que se estaba subcontratando trabajos que según el convenio con el Ayuntamiento ejidense no se podían subcontratar. Me pregunto el motivo por el que la investigación de la juez ni siquiera les ha tocado que sepamos.
Me pregunto cómo es que se atribuye un papel tan secundario al gerente de Elsur, cuando se le oye pedir facturas que no se corresponderían con trabajos reales (se las pide al empresario Juan Antonio Galán, para arreglar unas cosillas, y le da igual de qué sean y el otro le responde que puede ser de aspersores, como otras veces). Y eso es sólo lo más pequeño de lo que puede deducirse, pero más allá de eso, insisto en que sorprende que ni siquiera pasara un par de días de intenso interrogatorio.
Por ejemplo, me pregunto si el alcalde de El Ejido Juan Enciso puede sostener que no le sorprendía el altísimo nivel de vida de su interventor, José Alemán, con un sueldo tan ridículo como el que tenía en relación a su cargo. También me pregunto cómo es que el alcalde aparece en un momento tan tardío de la investigación judicial, cuando la lógica indica que debía ser o consentidor o partícipe de estas presuntas irregularidades.
Llama la atención que el único que sale haciendo gala de un podría económico fuera de lo común es Alemán y nunca el resto. Si Enciso delinquió sería por dinero pero éste no se ve ni en el informe fiscal ni en las escuchas telefónicas. Si Galán o el empresario José Amate pagaban altas comisiones ilegales a Alemán por recibir adjudicaciones sería porque estas les iban a reportar grandes ingresos, pero esos ingresos por esos servicios no se ven por ningún sitio.
Me pregunto cómo es que la juez no impone fianza a una persona que podría haber facturado 400.000 euros con una empresa fantasma. O cómo es que sólo impone de fianza a Alemán la décima parte de lo que presuntamente ha cobrado en comisiones ilegales, y un tercio de lo que tiene en propiedades inmobiliarias, admitiendo que podría tener cuatro millones de euros ocultos en algún lugar.
Pero también me pregunto cómo es que Juan Antonio Galán acabó haciendo buenas migas con Enciso, cuando tiempo atrás eran enemigos declarados.
También se pregunta uno si todo el cúmulo de irregularidades y presuntas ilegalidades que salen reflejadas en las escuchas tendrán un posterior seguimiento ante los tribunales. Nos referimos al caso de la burra, o al de las pruebas de la Policía Local, o a la rebaja de sanciones por amistad, o la otorgación de cursos de cocina a cambio de comidas gratis en el restaurante entre otras.
Otras preguntas que alguien debería responder es porqué se deja en su puesto de trabajo para que hagan el plan de saneamiento municipal a los más estrechos colaboradores del interventor, cuyos sueldos excedían un mucho lo razonable, además de otras relaciones extramunicipales que mantenían los tres.
Alguien debería explicar cómo antes el canon de Elsur crecía de un modo brutal en sólo unos pocos años, además aumentaban las subcontratas, y ahora pretenden hacer los mismos servicios con menos de la mitad de personal. Alguien debería responder por esto, pero no sólo el alcalde y presidente de la empresa, también la parte privada de esta mercantil que parece que nunca se enteró de nada.
Otra pregunta es si la investigación en algún momento ha mirado la posible financiación ilegal del Partido de Almería. Las sospechas están ahí, por eso sería bueno saber si nunca se lo planteó la juez, o si se lo planteó y lo descartó por no ver indicios.
Hay más preguntas, seguramente más interesantes, y seguiremos con ellas, pero insisto en invitarles a exponer las suyas y a dar algunas respuestas.
Operación Poniente en el olvido
Cuando lleguemos al 20 de este mes de agosto, se habrán cumplido diez meses desde que se manifestó ante los ciudadanos la existencia de la denominada Operación Poniente. Para ese día, la juez instructora, Monserrat Peña, estará a punto de levantar el secreto de la práctica totalidad del sumario, y podremos enterarnos de mucho más de lo que hoy intuimos gracias a las escuchas policiales desveladas.
Pero más allá de la vertiente judicial, está la política, pero lógicamente unidas por un hilo invisible, que a veces llega a tejer redes de araña que atrapan incluso a los mosquitos más insignificantes, pero de las que también acaba escapando el insecto más peligroso.
Entre unas cosas y otras, lo que parece una evidencia es que una vez abierto el sumario, y publicitado convenientemente –es decir, según convenga- en los medios de comunicación, llegará la calificación de las partes. Sabremos entonces qué grado de responsabilidad atribuye el fiscal a cada uno de los imputados según los delitos de los que les acuse y su relevancia en la trama. Luego, la fijación de fecha para el juicio oral.
Todo ese trámite se resolverá sin lugar a dudas dentro del presente año, y la vista será con toda probabilidad pasado el primer semestre de 2011, lo cual no es presumir de tener información privilegiada, sino sencillamente atenernos a lo que estamos viendo en cuando a este tipo de asuntos en los tribunales almerienses.
Dicho de otro modo, que en clave política, la Operación Poniente tendrá relevancia como mucho hasta diciembre de 2010, y de enero de 2011 hasta las elecciones municipales de mayo de 2011 lo normal es que no haya ni una sola noticia relevante de este asunto.
¿Cómo repercutirá entonces todo esto en los ciudadanos de El Ejido electoralmente?
En el repaso somero a la situación previa vemos que el Partido de Almería, sostuvo que Juan Enciso, el alcalde imputado por cinco presuntos delitos y que ha estado en prisión preventiva ocho meses, sería su candidato en 2011. A día de hoy, aunque nadie ha dicho lo contrario, tampoco se han realizado actos de apoyo incondicional a quien también es presidente del partido, pero ni actos públicos ni privados, ni multitudinarios ni reducidos.
En el PSOE la candidata venía siendo la actual portavoz en el Grupo Municial Guadalupe Fernández, apadrinada por Manuel García Quero, pero curiosamente la dirección andaluza del partido ha decidido que la candidatura se deje oficialmente vacante hasta septiembre. No se han dado motivos.
Sólo el Partido Popular tiene candidato claro desde hace quizá un año, Paco Góngora, quien no confía para ganar en los réditos que le pueda aportar la Operación Poniente, y sí en demostrar que el Ayuntamiento ha estado paralizado en los últimos cuatro o seis años, que no se ha hecho nada, y que hay que ponerse a trabajar.
Los ejidenses no se acordarán de la Operación Poniente en mayo del año próximo, y en todo caso, si lo hacen, será a instancia de parte ya que no habrá sentencia. Unos –el núcleo duro del PAL- seguirán defendiendo la honestidad de Enciso a pesar de lo que diga el sumario, levantando la bandera de la presunción de inocencia; pero ante la inexistencia de “verdad judicial” mejor harán los partidos de la oposición –bueno, el partido de la oposición, el PP, que al PSOE ejidense no se le puede llamar oposición si echarse unas risas- olvidarse de la actuación judicial y ganarse los votos por sí mismos y por sus propuestas.
Una fianza que invita al Caribe
Sorprendió que la juez Peña que instruye la Operación Poniente, impusiera una fianza de 600.000 euros al principal imputado, el ex interventor del Ayuntamiento de El Ejido José Alemán. Sorprendió a sus abogados, que esperaban a lo sumo 400.000 ó 450.000 euros, hasta el punto de que anunciaron que la recurrirían por excesiva.
En Noticias de Almería ya dimos el dato, y claro que sorprende, pero por lo contrario. Que alguien que presuntamente ha cobrado unos seis millones de euros en comisiones ilegales, y que tiene millón y medio en patrimonio inmobiliario, sea objeto de una fianza que supone el 10% de sus ingresos y un tercio de sus propiedades, pues es, sinceramente, como para sorprenderse.
En condiciones normales, alguien en esa situación haría lo posible y lo imposible por sustraerse a la acción de la justicia, o dicho de otro modo, que saldría de naja. Es decir, que si la información sobre la que sustenta la investigación fiscal es cierta, tras depositar la fianza, Alemán aún atesora un millón en patrimonio inmobiliario, y cuatro millones y medio de euros más en algún lugar de este mundo.
Caso similar es el de su rubia esposa, la pescadera (vecina que fue del barrio almeriense de Pescadería por mucho que celebrara sus nupcias en el Ritz) Isabel Carrasco, a quien se le atribuyen en la investigación judicial nueve inmuebles a su nombre, por lo que hemos de entender que son distintos a los que se adjudican a quien fuera su jefe antes que marido. Pues a pesar del precio estupendo que tienen las viviendas, de lo que cobra por el alquiler de algunos de esos locales, y de que además tenía y tiene ese sueldo de funcionaria que sigue cobrando del Ayuntamiento de El Ejido aunque no lo pise (acercarse sí que se acerca, a tomar copas con otro imputado en libertad bajo fianza), pues la fianza es de 60.000 euros.
Se supone que sus cuentas están intervenidas desde que se produjo aquella vistosa intervención en el Ayuntamiento y en la empresa Elsur, pero la pareja no deja de pasearse por restaurantes y bares, no deja de hacer notar su poderío y sonreir a quienes les miran un tanto escandalizados. Incluso en estos días Alemán se ha sometido a un chequeo médico en el que habrá tenido tiempo de conversar con otro imputado.
Aunque en Ipanema o Copacabana nadie conocería a Pepe y “la Barbie”, seguro que allí no echarían de menos Almerimar. Y Costa Rica tampoco está tan lejos. ¿O sí? Voy a mirar un mapa. Por cierto, que allí sí hay toros.
El móvil sin batería del político al uso

El político al uso tenía los pies en el suelo, levemente hundidos en la arena, y hasta ellos llegaban como una metáfora la caricia de las suaves olas de la mar en calma.
Atardecía, y el político al uso miraba cómo se extendía aquella alfombra azul de matices imposibles mientras sostenía con ambas manos el teléfono móvil. Percibió el silencio.
Había hecho tres llamadas. En la primera empezó con su ímpetu de siempre –o eso creía él- pero acabó humillándose como nunca. Las otras dos fueron un tanto agónicas, así que duraron menos, y casi no dio tiempo ni a las mutuas recriminaciones.
El político al uso llamó al director del periódico que siempre consideró como su voz. Bueno, en realidad, él consideraba suyos casi todos los medios de comunicación. Le había ido dando resultado aquello de quien no está conmigo está contra mí, lo que se complementaba con cuantiosas cantidades de dinero público enterrando en estos medios a mayor gloria propia.
Lo que el político al uso pedía era una foto en portada, sólo eso. Hacía meses que no salía en una portada de periódico, que no le llamaban de las radios y las teles le ignoraban si estaba presente en algún acto público.
A este director le recordó precisamente eso, que si estaba donde estaba era gracias a él, que él le sostuvo cuando fueron a derribarle, que gracias a él podía lograr balances positivos en las cuentas anuales, que gracias a él…
El director le dijo que no había motivo para sacarle en portada. El político al uso ofreció hacer unas declaraciones si ponían su foto, pero el director le espetó que nada de lo que pudiera decir iba a ser noticia. Ante eso, lo único que pudo responder no sin mostrarse claramente enfadado fue “¡con lo que yo he hecho por ti, cabrón!”, a lo que el otro respondió “pues por eso, hombre… estamos bien como estamos, no vamos a joderlo ahora…anda… que disfrutes de las vacaciones tú también”.
El segundo director también le debía favores. La verdad es que ese diario lo leían cuatro gatos, pero como en aquellos tiempos no se movía un hilo sin su permiso, la fundación del diario llevó su bendición en forma de contratos publicitaros desproporcionados para su difusión, y el director, como no podía ser de otra forma, también obtuvo su imprescindible beneplácito.
A éste, también por la confianza, le empezó recordando lo mucho que había hecho por él, y que hombre, a ver si le podía sacar una foto en la portada, que le concedía una entrevista, que le preguntara lo que quisiera “no te cortes, lo que te de la gana” le ofreció. La respuesta fue que no, a lo que el político al uso le contestó le sugirió que podía sacar con una flecha para arriba por algo de lo que hizo en el pasado… pero tuvo que escuchar un “no te empeñes, que no va a poder ser”.
Enfadado, muy enfadado por la segunda negativa, le soltó “¡tú sabes por qué estás ahí! ¡tú sabes cómo funciona esto!”. El director del periódico –que no tenía un pelo de tonto- hizo la mueca de una sonrisa que el político al uso no pudo ver pero intuyo al escuchar “pues por eso, porque sé cómo funciona esto, y porque sé por qué estoy aquí, por eso que no va a poder ser”.
El tercer director se limitó a decirle que estaba de vacaciones, que sería ideal que cuando volviera hablaran, que llamara a la redacción y le buscaran una cita. Lo terrible fue cuando le preguntó “¿Quién me has dicho que eras?”.
El político al uso tenía los pies en el suelo, el móvil sin batería y estaba solo.
El oftalmólogo de Diego Asensio
Aquel día habían llevado a Jaimito al Hospital Maternal de Almería (risas del público) porque su mamá iba visitar a una amiga que dio a luz un bebé… sin orejas. Ya se lo advertía su mamá: Jaimito, cuando veas a la criatura no te rías, no hagas comentarios hirientes, no te burles… y es que con Jaimito cualquier precaución era poca.
Después de entrar en la habitación individual (más risas del público) y de felicitar a la parturienta por el cheque-bebé (más carcajadas) y porque el marido había llegado justo a tiempo en el AVE desde Murcia (descojone total), todos quedaron pendientes de la reacción de Jaimito, a ver por dónde salía. Y Jaimito comentó “que dios te conserve la vista muchos años”.
Los adultos quedaron desconcertados, y la mamá le preguntó a Jaimito porqué le había dicho eso, y él respondió que si se quedaba miope, tendría que sujetarse las gafas con chinchetas.
Afortunadamente ahora los miopes podemos usar lentillas, y utilizar gafas es en ocasiones una opción estética personal o fruto de un problema complejo aunque no sea grave.
Está claro que el secretario general del PSOE de Almería, Diego Asensio, ha demostrado tener muchos más problemas que ese bebé del chiste. Por una parte parece no tener orejas cuando es incapaz de oir la enorme cantidad de dirigentes de su partido que le piden que se vaya, y demuestra tener problemas de visión cuando ve que el PSOE ha salido reforzado.
Si algo dejo claro el Comité Provincial celebrado en Mojácar es que la única duda es si Asensio debe irse ya y nombrarse una gestora, si hay que hacer un congreso extraordinario, o si esas medidas serían peores que aguantar hasta después de las elecciones municipales. Lo que todos tienen claro es que Asensio debe irse.
Pues no es eso lo que ha oído el senador. Para Asensio, que acepta la existencia de una Ejecutiva paralela, eso no es importante, el no ve nada raro en que los críticos creen este órgano con el patrocinio de la Ejecutiva andaluza. Asensio ve en esto cohesión, cuando no es más que un intento de salvar los muebles hasta las elecciones municipales, arrebatándole de facto todo el poder a la Ejecutiva provincial.
Pues si él no lo ve todo esto, tiene un problema también de visión. Cuando tanto socialista con nómina de la administración pública, es capaz de cantarle las verdades del barquero, es porque sabe que quien puede decidir o no sobre si van en listas o tienen cargos, no es Asensio, y que en todo caso Asensio y los suyos son el problema, son quienes pueden hacer que el poder del PSOE en Almería siga reduciéndose.
Ha sido demasiado tiempo regalándose la vista y el oído con lo que cuentan unos medios de comunicaciones bien regados con dinero de la Junta de Andalucía y la Diputación, que sólo les decían aquello que ellos querían oir, y sólo les mostraban aquello que ellos querían ver. Ahora han topado con la realidad y hasta esos medios tienen que hacerse eco de ella, porque ya es clamor.
El oftalmólogo de Asensio tiene mucho trabajo por delante. Y el otorrino también.