Mejor sin espontáneos

Al final sí que sí, Alfonso Rubí ha movido hilos, ha querido y se ha dejado querer, para acabar anunciado que podría acabar presentando una candidatura a las próximas elecciones municipales en Almería.
La verdad es que todo ha sido -y es- bastante sorprendente, pero no tanto por el salto que quiere dar el promotor de la idea, como por el modo y manera en que quieren llevarlo a efecto.
Lo de Rubí no es nuevo. Hace bastante tiempo que viene acariciando la posibilidad de pasar a la política, y era tan exteriorizado ese deseo que él mismo envió una carta a ciertas personas vinculadas al Foro Ciudad que preside, comunicándoles que dejaría el cargo ya que posiblemente diera el salto. En la misiva comentaba que no quería hacerlo de la mano de los grandes partidos, pero a la vez también reconocía que no le gustaban los partidos independientes por el personalismo que conllevan, y también porque habrá de admitirse que muchos ha acabado en una especie de "a pillar a pillar que el mandato se va a acabar".
Salvando que tiene todo el derecho que la Constitución le otorga, no da una imagen ética estar al frente de algo como el Foro Ciudad y luego dar el paso a la política. Algunos de los participantes en el Foro podrían pensar que han sido utilizados por Rubí para tener protagonismo y ser llamado por los partidos políticos, o incluso habría quien creyera que su postura de defensa o crítica de determinadas cuestiones venía propiciada por su interés en aproximarse a unos o a otros.
Es por eso que a Rubí, para salvar esa cuestión no le quedaba más que seguir como estaba o montar una candidatura independiente. Pero claro, lo que no es nada lógico ni razonable es que convoque para ello a otros partidos políticos que tienen no ya su propio ideario, si no hasta sus candidatos anunciados y refrendados.
Por mucho que se pueda coincidir con Rubí en el diagnóstico de ciudad y en sus posibles soluciones, un partido político conlleva una ideología. Gobernar es gestionar los recursos públicos, pero cada organización política tiene sus prioridades, sus principios, sus objetivos. Y es que si no se tienen principios y objetivos como organización, se tienen como individuos, y por tanto se cae en el personalismo o en el gallinero.
Pero si error fue convocar a partidos políticos a la creación de una plataforma electoral, y error fue convocar a quienes ideológicamente están en polos opuestos, no menos error fue hacer esto con unas elecciones tan próximas, cuando ya la maquinaria de cualquier formación política está a pleno rendimiento.
Más error resulta no caer en la cuenta -o sí- de que para presentarse como agrupación de electores necesitarán 3.000 firmas, lo que ya es complejo pero posible, lo cual no quiere decir que eso le garantice 3.000 votos (el candidato del PA, Pedro Ruiz, les ofreció su firma para que pudieran presentarse pero advirtiendo que lógicamente no les votaría).
Lo mejor hubiera sido que el Foro Ciudad hubiera seguido como estaba, ejerciendo con la mayor  independencia posible su función de "Pepito Grillo" de las administraciones. Pero ahora el Foro queda contaminado, y quedan quienes lo dirigen... y todo para no llegar a ser nada más que unos espontáneos en una plaza que no es la suya.

1 comentario:

Sayonara dijo...

¿Qué te apuestas que no se presenta? FOCAL no es una plataforma electoral, es una asociación y así va a seguir siendo.