Hablando de moriscos

La Universidad de Almería ha venido desarrollando en Vélez Blanco un interesantísimo curso de verano sobre los moriscos, en el que al fin vemos que la historiografía comienza a darle la vuelta a la que había venido siendo la historia oficial. Los andaluces debemos lo que somos a los moriscos, y se lo debemos por que somos descendientes de ellos, somos en buena medida, aquellos que tienen que bautizarse en una fe extranjera para ser aceptados, como nos sigue ocurriendo hoy día. 
Es por eso que para ser aceptados hay políticos que se bautizan en cada declaración, en cada gesto, en cada decisión, para demostrarle a "España" al "Partido"... que ellos son más "eso" que nadie, que renuncian a lo suyo por los demás, cuando en realidad lo hacen para ser aceptados, sólo por un egoismo vergonzoso y vergonzante de ser reconocidos. Es por eso que para ser un buen "político" en Andalucía/Almería lo primero que hay que hacer es traicionar Andalucía/Almería. Así vemos como Almería es sacrificada por los políticos que aspiran a sentarse en un consejo de Gobierno en Sevilla, y como los que se quedan en Almería no hacen más que babearle al jefe de Sevilla a ver si lo lleva para allá... ahora quitamos Almería y ponemos Andalucía y el resultado es el mismo. El mismo.
¿Un ejemplo? La financiación autonómica. Manuel Chaves como presidente de la Junta de Andalucía afirmó que había que pensar más en España y menos en Andalucía en este tema... así nos ha ido... pero luego llegó el sucesor a título de presidente, José Antonio Griñán, y admitió que era "normal y lógico" que los catalanes supieran los números de la financiación y Andalucía no... y que él, sin verlos, sabía que serían buenos para Andalucía... la fé del carbonero. 
El curso ha coincidido con la muerte de María Luisa, la hija de Blas Infante, el noble morisco reconocido como Padre de la Patria Andaluz. Morisco por que morisco es aquel musulmán al que bautizan y... realmente cuando un bebé en Andalucía aún no ha recibido el agua se suele decir que es "moro" o está "moro", y eso no es de extrañar puesto que según el Islam todos nacemos musulmanes, por eso no existe el bautismo islámico. El caso es Infante fue a la Berbería y allí se reconoció -que no bautizó- musulmán.
Cuando dentro de unos días se conmemore el fusilamiento del Padre de la Patria Andaluza ya no estará ella. Pero tampoco estará ningún parlamentario andalucista (no digo del PA, digo andalucista), porque vamos, lo de Juan Manuel Sánchez Gordillo (CUT-BAI en IU) es de juzgado de guardia, luciendo en su despacho una bandera republicana... para ser maestro (¿de verdad que vive de ese sueldo y no del de parlamentario, como dice en la entrevista de El Mundo de hace una semana?) qué poco ha estudiado sobre cómo trató la II República a Andalucía... ¿es que no ha visto que lleva el color morado de los comuneros de Castilla, y una corona de castillos? ¿Es que no sabe que tan "española" era la tricolor como la roja y gualda? Este es otro que tiene que sentirse aceptado por el grupo, ser más progre que nadie, más independentista que nadie, más rojo que nadie... más que nadie...
El año pasado, por estas fechas, ya se sabía que la conmemoración del fusilamiento de Infante se haría a puerta cerrada en el Parlamento de Andalucía, como de tapadillo. Y se sabía también que no asistirían ni el presidente del Ejecutivo, Manuel Chaves, ni siete de sus consejeros, alguno de los cuales -caso del madrileño Gaspar Zarrías- tenía algo tan importante que hacer como irse a Galicia de mariscada con los percebeiros.
No deja de ser curioso un dato, y es los presidente autonómicos que más respeto han mostrado por los símbolos andaluces han sido ¡andaluces! Así pasó con Rafael Escuredo, y José de la Borbolla... si es que hasta Javier Arenas le tiene más respeto a los símbolos andaluces que el ceutí Chaves o el madrileño Griñán... y no hablemos de cariño... ¿qué cariño le puede tener a los símbolos andaluces la alicantina que preside el Parlamento o el canario que preside el TSJA? Pues el mismo cariño que un almeriense que presida el TSJPV... respeto sí... pero cariño... ahí está "Josep" Montilla, hacíendose el morisco en Cataluña, aferrado a la fe del converso... más nacionalista que nadie para ser aceptado. 
Aquí, ni respeto.
Los moriscos al menos, mantenían su fe musulmana oculta, pero la mantenía ya que no merecía la pena que te echaran de tu patria por eso. Así hemos llegado hasta hoy.
Otra vez se hará a puerta cerrada el reconocimiento a Blas Infante, de quien los defensores de la Ley de Memoria Histórica, por cierto, se olvidan, liados como andan. 
Pedir honor para Infante no es una cuestión de ser o no nacionalista, es una cuestión de ser o no andaluz. Es el Parlamento de Andalucía quien le reconoce como Padre de la Patria Andaluza en dos textos legales... pues trátesele como tal. 
Igual deberíamos dejar de ser moriscos los andaluces "y volver a ser lo que fuimos".

2 comentarios:

Sayonara dijo...

Al menos tres objebciones:
1. Los moriscos eran descendientes de lo pobladores de la Hispania romana sometida por los visigodos, que abrazaron la fé de Alá porque era la de los nuevos señores. La historia no explica necesariamente el presente.
2. La explicación a la estulticia de los políticos andaluces habría que buscarla en el pasotismo de los ciudadanos andaluces. ¿No será que los catalanes se preocupan por la financiación porque saben que no hacerlo tiene un coste político? En Andalucía los precios políticos son de baratillo.
3. Lamento decirte que la patria andalluza no existe, ni ha existido históricamente. Otra cosa es que Blas Infante se merezca un homenaje público o no. En los primeros años de la Autonomía, los homenajes y las referencias al padre de la patria andaluza eran muy numerosos.

Anónimo dijo...

Lo de patria suena algo fascistoide y machista, hablemos mejor de la Matria o de la Nación Andaluza, que es mas claro y conciso. Nuestros politicos y funcionarios si son "moriscos", pero normalmente de los que llamariamos "descastados en incluso desclasados", al fin y al cabo el mundo de las escalas y los ascensos se justifica en si mismo. Blas Infante repetía que el ni descubrio ni inventó nada, somos las andaluces los que debemos descubrir nuestra patria pero liberandola del bipartidismo españolista que nos agobia y aburre.