La Chanca de Cuatro


Cuatro emitió un reportaje de Callejeros sobre La Chanca el pasado viernes por la noche, y se notó que no estaba por allí Goytisolo para echarles una mano. Una pretendida llamada al pintoresquismo de los personajes del barrio no llegó ni a denuncia social. Eso sí, entre las basuras tras las que se vislumbra la Alcazaba o un inmenso mar, todos los que tomaron la palabra apuntaron directamente a la Junta de Andalucía como responsable última -y primera- del estado depresivo en el que se encuentra, del abandono en estado puro que presenta, pero seguro que allí el PSOE tiene una buena cantera de votos. Me preguntaba el por qué ocurre eso cuando al fondo se divisó un individuo menudo al que se acercó el micrófono... vaya, si es "Pepillo el barbero", ese paladín de las libertades que anda amenazando a periodistas sabiéndose en la impunidad que le da ser el masca. Pues eso, respuesta encontrada.
Más allá de eso sirvió para contemplar las enormes posibilidades de un espacio al que por razones obvias no acuden de modo habitual ni los almerienses ni los turistas. Las razones obvias son las dificultades de acceso y la "nada" que ofrece al visitante. Pero eso es lo que habría que cambiar. En ese recorrido por el laberinto de paredes inacabadas, se descubre el potencial que tiene el barrio para el turismo; algo similar al Sacromonte granadino. Aquello pasó de ser un lugar de vergüenza pública a obligatoria romería de giris adinerados para ver espectáculos flamencos en las cuevas de los gitanos. Lo sé por que he vivido en él.
Años y años con el PERI y nada. No se avanza ni un milímetro. Qué pena. Nadie tiene por qué dejar el barrio, puede ser reconvertido sin mayores trastornos, dotarlo de infraestructuras (calles normales, aparcamientos, tiendas de recuerdos, zambras, escuelas de baile y música...), mejorar las cosas y hacer de él una referencia para los que llegan a conocer Almería en un crucero (al pie está el puerto). 
Puede hacerse sin que nadie tenga que irse, sin que nadie abandone su casa, su cueva. La vida de quienes están ahí podría mejorar y la capital ganaría.
Estoy convencido de que eso mismo piensa quien tiene la posibilidad de decidir, ahora bien, el motivo por el que nada se mueve es lo que se me escapa. En fin, voy a afeitarme a ver si así se me aclaran las ideas.

1 comentario:

nostalgia dijo...

La respuesta es sencilla: Los grandes promotores tienen que desarrollar el suelo ya comprado en la Vega de Acá..., ¡y de Allá! Y como a ellos sí que se les tiene en cuenta por los políticos de nuestra provincia...
Excelente idea la de reconvertir La Chanca al estilo del Sacromonte; lo mismo se debería hacer con los alrededores de la Catedral, La Alcazaba, la Plaza Vieja del Ayuntamiento...
Lamentablemente, apreciado director, creo que si para eso necesitamos el apoyo de nuestros políticos..., ¡revitalizar el centro histórico seguirá siendo una utopía...!