Indignados, partidos y democracia real

Los "acampados" de la Puerta del Sol -aclaremos que los realmente "indignados" son los comerciantes de toda la zona y no los habitantes del poblado chabolista con banda ancha- decidían el domingo si seguir allí o marcharse, y lo hacían en asamblea, muy democrática ella.
Lo curioso es que quienes tanto critican la democracia representativa hacían uso de ella con el más absoluto descaro y sin argumento que la justificara en un caso sí y en otro no.
El domingo, la asamblea de la Puerta del Sol era abierta, por tanto podía supuestamente participar cualquiera, de tal modo que si se infiltran vecinos del barrio y votan... pues adiós acampada; del mismo modo, quizá son quienes no están pasando las calamidades de llevar casi dos semanas tirados en la calle, quienes sólo van de visita pero están muy comprometidos con la causa, se infiltran y votan seguir... y se sigue, aunque la mayoría real de los que duermen sobre la acera pensaran que es el momento de irse.
Pero lo más sorprendente es que a dicha asamblea estaban convocado los representantes de las asambleas de los barrios y los pueblos de Madrid, de tal modo que se daba el paso de la democracia asamblearia a la representativa. 
Los acampados viven en sus propias carnes las contradicciones del sistema. 
Es como el afán del PSOE por no denominar "dedazo" a la designación de Rubalcaba como sucesor de Zapatero como candidato a la presidencia del Gobierno. Rubalcaba ni tan siquiera ha necesitado andar de federación en federación buscando avales -que sin duda los hubiera logrado teniendo detrás a todo el aparato del partido y siendo el único que se presenta- y le ha bastado con el aplauso de la cúpula del partido.
Pero es que esta dedazo no es nuevo. A Griñán nos lo puso Chaves de presidente de los andaluces sin preguntarnos, en el congreso extraordinario para que los socialistas andaluces eligieran secretario general, no hubo primarias, en la elección de candidatos a las municipales en Andalucía no hubo primarias... qué lejos quedan aquellos tiempos en los que los socialistas querían imponer primarias por ley en todos los partidos.
En el PP hay dedazo, designación, o como se le quiera llamar, pero al menos los militantes saben lo que hay, y tragan o no tragan, pero lo inaceptable es ir divino-de-la-muerte con tus primarias y tu democracia-real-ya, y luego salir rana.
En Almería aún recordamos las primarias frustradas para elegir candidato a la alcaldía de la capital, y eso que previamente habían quitado de en medio a todos los candidatos alternativos posibles (Cantón se va y a JC Pérez Navas "lo van") e incluso cuando uno se presenta en el último momento... vaya... fuera de plazo... que mala suerte.
Y recordamos también las sucesivas asambleas ganadas al entonces secretario general Martín Soler, e incluso al secretario de la agrupación municipal de Almería, Juan Carlos Usero, por parte del sector crítico, y cómmo la respuesta ha sido invalidar y repetir hasta que ganaran los que tenían que ganar.
Esto no es como decía Groucho Marx ("estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros") ni mucho menos, esto es "estos son mis principios, pero por si pierdo tengo otros".

2 comentarios:

José Salvador dijo...

Que malas intenciones tienes. Me hace gracia lo de: en el pp no hay primarias pero es lo que hay, y tragan, ahí está la diferencia entre tú y yo... lo que está mal , está mal, y no hay que tragar, callar, resignarse, los que tienen que cambiar son los políticos, no los indignados, de indignado a resignado va poco, gracias por tu comentario, me gusta leer artículos que no coinciden con los míos, gracias de verdad por tu artículo.

Rafael M. Martos dijo...

A mi lo que me parece mal es pervertir el sistema, el fraude de ley. A mi no me gusta el sistema del PP, pero allá ellos... es su problema, el que milite ahí ya sabe lo que hay. Me parecen bien las Primarias, si bien en EEUU se ve a las claras que no todo el mundo parte con las mismas posibilidades ni puede competir en igualdad de condiciones. Pero lo patético es que el PSOE llegara a querer imponer por ley su sistema (bueno o malo, pero el suyo) y luego los incumpla permanentemente... me parece una burla a los militantes y los simpatizantes que creen que los principios del PSOE son más democráticos que en el PP... pues no... son como mínimo iguales.