Eso no es la "Deuda histórica"

Contentos y felices cual lombrices, el consejero Zarrías y la ministra Salgado, han firmado el "pago" de la "deuda histórica", que quitándole lo que nos han "pagado" se queda en 780 millones de euros. Eso es todo. Treinta años reivindicando la "deuda histórica", y en el menos tiempo del que Zapatero y Mas tardaron en cavar la tumba de Maragall, el asunto está zanjado.
Pero eso es sólo dinero. El diario El Mundo ha echado cuentas y le sale que eso es lo mismo que pierden las empresas públicas andaluzas en un año. Perdieron 21 millones de euros después de que la Junta de Andalucía las subvencionara con 1176 millones de euros.
¿Qué es la "deuda histórica"?
Más de una vez he tenido que explicarlo y lo he hecho con la siguiente historieta: Imaginemos una familia, en la que hay un par de hijos que con el paso de los años se han dado cuenta de que siendo díscolos consiguen doblegar al padre, y así, han logrado con el paso del tiempo tener los mejores cuartos de la casa y poder entrar y salir cuando quieren sin dar explicaciones. Hay otro hijo que es menos problemático, si bien está a punto de reventar porque no es tonto y se ha ido dando cuenta de lo que pasa.
Este otro hijo ha ido cediendo en casi todo. Por ejemplo, no ha podido estudiar porque el dinero no llegaba... así que lo han hecho sus otros hermanos, como llega tarde tras el trabajo se encuentra con la mesa sin comida... pero le toca fregar porque los otros han "desaparecido"... y así un día tras otro... hasta que se harta.
Bueno, pues esa "hartura" se reflejó en el "4 de Diciembre" cuando los andaluces reivindicamos nuestro derecho a no ser ni menos ni más, cuando el "28 de Febrero" aprobamos un Estatuto en el que se nos reconocía como "nacionalidad histórica", y en el que dimos un puñetazo en la mesa de la configuración del Estado de las Autonomías.
La "deuda histórica" no se puede cuantificar en dinero, porque el cariño de un padre tampoco tiene precio. El problema es que eso el Gobierno del PSOE no lo entiende, porque lo que necesita es dinero para financiar sus 234 coches oficiales de altos cargos, para mantener Canal Sur... 
Aparece en el espíritu en el Manifiesto de Córdoba que nos reconoce como una realidad nacional, y es recogido en el actual Estatuto como referente ideológico. Los firmantes hablan del "acabamiento de la vieja España", y mientras repudian el centralismo abogan por declararse "separatistas de este Estado", pero el motivo, si se lee el Manifiesto no es otro que el sentirse repudiados por el "padre" durante tantos siglos.
La "deuda histórica" del Estado con Andalucía no puede cuantificarse en euros. Eso se llama "financiación autonómica". 
La "deuda histórica" es la desaparición de los cuneros, la relectura de nuestra historia, la regeneración de la clase política, la vertebración territorial, el derecho a nuestro desarrollo identitario... lo que en el fondo han tenido aquellos que contaron con el cariño del "padre" durante tanto tiempo mientras nosotros no éramos más que lo que somos en el programa de María del Monte.
Recurramos al almeriense Manolo Escobar para darle un giro político a una de sus canciones y darle un sentido especial a aquello de: "el cariño verdadero / ni se compra ni se vende / no hay en el mundo dinero / para comprar los quereres".
Pues eso. Con su pan se lo coman.

NOTA: Como desde que he publicado este artículo, al comentario que aparece reseñado hay que unirle algunos mails también en similar sentido, quiero aclarar algunas cosas. La primera es que en mi opinión, deducida de la lectura del cláusula correspondiente del Estatuto, es que la "deuda histórica" no buscaba una cuantificación económica, sino el resarcimiento de la marginación al que ha sido sometida Andalucía históricamente... y que es innegable. La segunda es que no me posiciono ni a favor ni en contra del secesionismo, y sólo me limito, una vez más, a recoger parte de un texto al que el nuevo Estatuto le ha dado validez y reconocimiento político, el Manifiesto de Córdoba... guste o no; y en ese sentido he intentado recordar que ya en el siglo XIX y principios del XX los andaluces llegaban a plantearse la independencia precisamente por ese "desamor" del que se sentían objeto. Del mismo modo, yo ni afirmo ni niego en este artículo que Andalucía sea o deje de ser una nación (¿que otra cosa significa "realidad nacional"?) y vuelvo a limitarme a exponer lo que dice el Estatuto legalmente aprobado. Lo que desde luego no tiene pase es que a Andalucía se la denomine "región", porque no lo es política ni jurídicamente (sí Murcia y Madrid, pero no Valencia, Aragón... Cataluña, Euskadi o Andalucía) a las que sólo es correcto llamarlas "comunidades" o "nacionalidades" (los vascos tienen reconocido el término país).
Lo que sí afirmo es que no soy un provinciano insolidario, como aquellos que critican que Cataluña quiera separarse de España por lo mucho que aportan y lo poco que reciben, y luego ellos aplican lo mismo de Almería respecto a Andalucía... Y recuerdo una vez más, que ya Blas Infante era radicalmente contrario a que la capital de nuestra comunidad fuera Sevilla... y era contrario al centralismo, por eso no quería ni provincias y prefería las comarcas... pero claro, para saber estas cosas hay que leer, ya que en el colegio no las enseñan.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

campeon metetelo en la cabeza hantes se separa almeria de andalucia que esta de españa, si tu eres almeriense de verdad que poco amor propio te tienes apoyando algo tan vergonzoso como la idea de la andalucia sevillana de hoy en dia haciendo referencia a la identidad nacional andaluza

Rafael M. Martos dijo...

No estoy apoyando nada, y tampoco hablo de "identidad nacional". Me limito a decir qué pone el Estatuto aprobado por el PP, el PSOE e IU con el voto en contra de los nacionalistas andaluces, por cierto. Andalucía no es Sevilla, eso también lo decía Blas Infante, pero lo sabe todo el mundo.